Con respecto a la explotación vinícola de nuestras cepas, es obligado hacer referencia su añeja tradición, ya que se remonta hasta tiempos inmemorables que se pierden en las noches de los siglos pasados compartidos por decenas de generaciones. Así pues, nuestros primerizos viñedos estaban situados en la ladera del denominado “Coto de Novelle” en la orilla izquierda del omnipresente Miño. Entre estas cepas originales, rebosantes de historia y trabajo, cabría destacar por su situación privilegiada y su imponente carácter, viñas como la de “A Ponte","o Quinteiro","Fonte Quente" o "La Calzada”, todas ellas comparten una existencia soleada y arraigada en un suelo arcilloso y arenoso. En cuanto a la comercialización de nuestros frutos se remonta cien años atrás coincidiendo con la construcción del puente de Castrelo, el denominado “ponte de ferro” posibilitó el tránsito de carros pesados encargados de hacer llegar nuestro vino a tierras viguesas.

 

 

 

No obstante la entidad de nuestro vino no se perpetuó hasta la década de los 80 cuando nuestra centenaria bodega familiar adoptó definitivamente forma empresarial bajo la actual denominación “Bodegas Antonio Montero”, culminando una histórica trayectoria asentada en una adecuada explotación tradicional y artesanal de la cepas del Ribeiro, cuyo principal objetivo no es otro que el de seguir superándose en favor de la calidad y prestigio de nuestros vinos y tierras.